Merchandising en el punto de venta: cómo medir la ejecución y dejar de trabajar a ciegas
Cómo medir la ejecución en el punto de venta: share of shelf, disponibilidad en góndola, cumplimiento de planograma y perfect store.
Manuel Gros
Advisor en Growth y Ventas
Una distribuidora puede tener el mejor precio, el mejor producto y la mejor promoción, y perder la venta igual porque en la góndola el producto estaba mal exhibido, sin cartel o directamente agotado. El merchandising es la única parte de la estrategia comercial que se ejecuta a 300 kilómetros de la oficina, y en la mayoría de las operaciones es también la única que nadie mide.
En este artículo vemos qué significa medir la ejecución en el punto de venta, cuáles son las métricas que importan, cómo se releva sin agendas de papel y qué se hace con esa información una vez que se tiene.
1. Por qué la ejecución en el punto de venta es un punto ciego
1.1 La brecha entre lo planificado y lo que pasa en la góndola
El plan comercial define exhibiciones, materiales, precios y frecuencia de reposición. Lo que efectivamente ocurre en cada local es otra cosa: el repositor de la cadena movió el producto, el cartel se cayó, la promoción no se cargó en caja, el competidor ocupó el espacio.
Esa brecha entre plan y ejecución es donde se pierde una parte importante de la inversión en trade marketing. No porque el plan esté mal, sino porque nadie verifica si se cumplió.
1.2 Cómo se trabaja hoy en la mayoría de las operaciones
El patrón es conocido: el merchandiser tiene una lista de locales en papel o en un grupo de WhatsApp, visita los que puede, saca fotos que quedan en su celular y reporta por audio al supervisor. El supervisor arma un Excel semanal con lo que le llegó.
El resultado es que no hay forma de responder tres preguntas básicas: cuántas visitas se hicieron realmente, qué se encontró en cada una y cuánto mejoró la exhibición desde la visita anterior.
1.3 El costo de no medir
Sin medición, tres cosas pasan de manera predecible. La productividad del equipo en calle se vuelve invisible y se gestiona por confianza. La inversión en materiales de punto de venta no se puede justificar ante la dirección ni ante el proveedor que la financia. Y los quiebres en góndola, que son la forma más cara de perder una venta porque el cliente ya estaba decidido a comprar, se descubren cuando cae el sell out.
2. Las métricas que importan
2.1 Disponibilidad en góndola (OSA)
On Shelf Availability mide el porcentaje de visitas en las que el producto estaba efectivamente disponible en el lineal. Es distinto de tener stock en el local: el producto puede estar en la trastienda y para el consumidor no existe.
Es la métrica de mayor impacto directo sobre venta y la más fácil de relevar: presente o ausente, por SKU y por local.
2.2 Share of shelf
El espacio que ocupa tu marca sobre el total del lineal de la categoría, medido en frentes o en centímetros. Comparado contra tu share de mercado en esa zona, dice si estás sobre o sub representado. Un share de shelf consistentemente por debajo de tu share de ventas es una oportunidad concreta de negociación con el punto de venta.
2.3 Cumplimiento de planograma
Porcentaje de locales donde la exhibición coincide con lo definido: posición, altura, cantidad de frentes, secuencia de productos. Requiere foto como evidencia, porque es la métrica más fácil de reportar mal.
2.4 Precio correcto y cumplimiento de promoción
Verificación de que el precio exhibido coincide con el sugerido y de que la mecánica promocional está activa y comunicada. Es sorprendentemente frecuente encontrar promociones vigentes que en el local no están cargadas, con lo cual la inversión se hizo y el efecto es cero. Se complementa con el monitoreo de precios de la competencia relevado en la misma visita.
2.5 Perfect Store
El indicador que integra todo lo anterior. Se define un conjunto de condiciones (disponibilidad, espacio, precio, material POP, exhibición adicional) y se mide el porcentaje de locales que cumple todas. Es binario y exigente por diseño, igual que el OTIF en logística: sirve para que nadie se esconda detrás del promedio de su propia métrica.
2.6 Cumplimiento de visitas y productividad
Visitas planificadas contra visitas efectivas, tiempo promedio en local, locales por día y por merchandiser. Es la métrica de gestión del equipo y la que permite dimensionar correctamente la dotación en calle.
3. Cómo se releva sin agendas de papel
3.1 Agenda con check-in y check-out por GPS
El punto de partida es que la visita quede registrada con ubicación y horario, sin que dependa de que alguien la reporte. Esto no es control por desconfianza: es la única forma de tener un denominador confiable para todas las demás métricas. Sin saber cuántas visitas hubo, ningún porcentaje significa nada.
Se apoya en una planificación de rutas que define frecuencia por local según su valor, no por costumbre.
3.2 Formularios estructurados en el celular
Cada tipo de local o cada campaña tiene su formulario: presencia de SKU, frentes, precio relevado, estado del material, quiebres detectados. La clave es que sea estructurado y no texto libre, porque el texto libre no se agrega ni se compara entre visitas.
3.3 Evidencia fotográfica
La foto es el respaldo de todo lo declarado y la base para auditar. Con foto geolocalizada y con fecha se puede revisar cualquier reporte y se puede mostrar al proveedor exactamente qué se hizo con su inversión.
Además habilita la comparación temporal: la misma góndola en cuatro visitas consecutivas cuenta una historia que ningún reporte escrito transmite.
3.4 Tareas comerciales derivadas de la visita
Una visita que solo genera información no cambia nada. El relevamiento tiene que disparar acciones: reponer un SKU quebrado, escalar una negociación de espacio, corregir un precio, cargar un pedido. La tarea queda asignada, con responsable y fecha, y su cumplimiento se mide.
4. De la medición a la mejora
4.1 Tableros que comparan locales, no que promedian
El promedio de cumplimiento de una cadena entera es un número inútil. Lo que acciona es el ranking: qué locales están sistemáticamente por debajo, qué merchandiser tiene los mejores resultados y por qué, qué cadena cumple el planograma y cuál no.
4.2 Cruzar ejecución con sell out
La pregunta que justifica toda la inversión es si la ejecución mueve la venta. Cruzando el indicador de Perfect Store por local contra su venta permite cuantificar cuánto vale cada punto de cumplimiento, y con eso se define dónde poner el esfuerzo del equipo.
4.3 Renegociar con datos
Con seis meses de share of shelf, disponibilidad y cumplimiento documentado con foto, la conversación con la cadena cambia de naturaleza. Se deja de discutir percepciones y se empieza a discutir evidencia. Lo mismo aplica hacia el proveedor que financia la actividad.
4.4 Dimensionar el equipo en calle
Con datos de tiempo en local, distancia entre visitas y cumplimiento por frecuencia, se puede responder con precisión cuántos merchandisers hace falta y con qué frecuencia visitar cada punto según su potencial. Es el mismo razonamiento que aplica a la cobertura comercial, aplicado a la ejecución.
Preguntas frecuentes
¿Merchandising y trade marketing son lo mismo? No. Trade marketing define la estrategia de canal, las mecánicas y la inversión. El merchandising es la ejecución de eso en el punto de venta. Uno planifica, el otro cumple.
¿Se puede medir ejecución sin app? Se puede intentar con planillas y fotos por WhatsApp, pero el dato no es agregable ni auditable y el denominador de visitas nunca es confiable. El costo de la app suele ser menor que el de un mes de decisiones tomadas sobre datos malos.
¿Cuántos locales debería visitar un merchandiser por día? Entre 8 y 15 según formato, distancia y profundidad del relevamiento. Lo relevante no es la cifra teórica sino medir la propia y ver la dispersión entre personas.
¿Qué pasa con los locales donde no puedo poner gente? Ahí funciona el relevamiento por parte del propio vendedor durante su visita comercial, con un formulario más corto. Es menos profundo pero da cobertura.
Cómo nblock mide la ejecución en el punto de venta
El bloque de Merchandising de nblock lleva a la calle lo que hoy está en papel:
- Agenda de visitas con check-in y check-out por GPS, para tener el denominador real.
- Formularios configurables con evidencia fotográfica por local y por campaña.
- Tareas comerciales que salen de la visita, con responsable y seguimiento.
- Tableros de cumplimiento y productividad por merchandiser, cadena y zona.
- Corre sobre tu operación actual, sin reemplazar el ERP.
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Escrito por
Manuel Gros
Advisor en Growth y Ventas
Ex CEO de Flokzu y Ex CRO de Bankingly. Expertise en escalar empresas B2B de software.
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